Empecé a dar clases por videollamada en 2021, durante la pandemia, porque no había otra opción. No esperaba que funcionara tan bien. Cinco años después, aproximadamente la mitad de mis alumnos son online, y algunos llevan con este formato desde el principio.

Qué funciona bien en el formato online

La pizarra digital resuelve el problema principal que tenía el online hace unos años: no poder escribir en tiempo real. Ahora uso una tableta y una pizarra compartida, y el alumno ve exactamente lo que escribo mientras lo escribo. Para matemáticas y física, donde el proceso importa tanto como el resultado, esto es suficiente. Para química, también.

Qué no funciona tan bien

Lo que el online no resuelve bien es la atención de ciertos alumnos, especialmente los más jóvenes. En presencial, si un alumno se distrae, lo veo. En online, puede estar mirando otra pestaña y yo no lo sé hasta que le pregunto algo y no sabe responder. Para alumnos de tercero y cuarto de ESO, suelo recomendar presencial si es posible. Para bachillerato y universidad, el online funciona igual de bien.

La logística que nadie menciona

El online tiene una ventaja práctica que se subestima: no hay desplazamiento. Para un alumno que vive fuera de Madrid, o que tiene el horario apretado, no tener que moverse media hora para llegar a clase cambia mucho la ecuación. Varios de mis alumnos online son de ciudades donde no hay tutores especializados en ciencias de bachillerato. Para ellos, el online no es una segunda opción. Es la única.

Cómo preparo las sesiones online de forma diferente

Para las sesiones online preparo los ejercicios en formato digital antes de la clase, en lugar de escribirlos en papel. Eso me obliga a pensar la sesión con más antelación, lo cual no es malo. El resumen posterior lo mando igual que en presencial: un correo breve con lo que vimos y lo que queda pendiente.

Mi recomendación honesta

Si puedes venir presencialmente y vives en Madrid, ven. El contacto directo tiene algo que el online no tiene del todo. Pero si no puedes, el online funciona. No es un sustituto de segunda categoría. Es un formato distinto con sus propias ventajas. Llevo cinco años dándolo y los resultados son comparables.

Si tienes dudas sobre si el formato online es adecuado para tu situación, escríbeme y hablamos. No hay una respuesta universal.